Envejecimiento activo: cuando empiezas a pensarte lo que antes hacías sin pensar.
Resumen
Perder confianza al moverse no es solo cosa de la edad. Una reflexión honesta sobre envejecimiento activo, salud física y cómo volver a cuidarse con sentido.
Antes hacía esto sin pensar… y ahora me lo pienso dos veces.
Hay un momento muy concreto en el que muchas personas se dan cuenta de que algo ha cambiado. No suele ser por una caída ni por una lesión importante. Suele ser algo mucho más pequeño y silencioso. Un día te levantas del sofá y notas que necesitas impulsarte un poco más. Otro día bajas las escaleras con más cuidado del habitual. Te descubres agarrándote a la barandilla, no porque te duela nada, sino porque te da más seguridad.
Y entonces aparece ese pensamiento que casi nadie dice en voz alta:
“Antes hacía esto sin pensar… y ahora me lo pienso dos veces.”
Esa frase la he escuchado muchas veces. A veces me la dice una persona de setenta años. Otras, alguien que acaba de cumplir los sesenta. Y otras veces no me la dice la persona, sino su hijo o su hija, que viene preocupado porque ha notado ese cambio en casa.
No suelen hablar de enfermedad.
Hablan de algo distinto: de empezar a no confiar del todo en su propio cuerpo.
Cuando la inseguridad empieza a mandar.
Lo curioso es que casi nunca aparece el dolor.
Lo que aparece es la inseguridad al moverse.
Y cuando llega la inseguridad, sin darnos cuenta, empezamos a hacer menos cosas.
Dejamos de agacharnos. Caminamos más despacio. Evitamos ciertos movimientos “por si acaso”.
No porque no podamos.
Sino porque no estamos seguros.
Eso, con el tiempo, tiene consecuencias claras en la salud física de las personas mayores:
menos movimiento lleva a menos fuerza, menos equilibrio y menos autonomía. Y ese círculo, si no se trabaja, se va cerrando poco a poco.
Esto lo veo cada semana.
Soy Dani Puchades y llevo años trabajando con personas mayores dentro del ámbito del envejecimiento activo. Y si algo he aprendido con el tiempo es que la mayoría de las personas no vienen porque estén mal. Vienen porque no quieren ir a peor.
Quieren seguir haciendo su vida.
Quieren moverse con seguridad.
Quieren sentirse capaces.
Lo que cambia cuando se trabaja bien el cuerpo.
Cuando empezamos a trabajar bien la fuerza, el equilibrio y el control del movimiento, pasa algo que va mucho más allá del ejercicio.
La persona empieza a moverse diferente.
Camina con más seguridad.
Se levanta con menos dudas.
Y, poco a poco, vuelve algo muy importante: la confianza en su propio cuerpo.
Eso cambia muchas cosas en el día a día. Cambia cómo te mueves, cómo afrontas ciertas situaciones y cómo te relacionas con tu propia autonomía.
Y entonces, tarde o temprano, siempre aparece la misma pregunta:
“Dani, ¿y esto cómo lo sigo haciendo en casa?”
Una forma de trabajar que implica compromiso.
Esa pregunta es la que me ha llevado a ordenar una idea que llevaba tiempo rondándome la cabeza. No es un curso online ni una aplicación. Tampoco es algo para consumir y olvidar.
Ahora mismo estoy dando forma a una manera de trabajar que implica tiempo, acompañamiento y compromiso por ambas partes. No es algo puntual ni para probar un día y ya está. Es un proceso de varios meses en el que trabajamos juntos, paso a paso, para mejorar la fuerza, el equilibrio y la seguridad al moverse.
Por eso tiene un planteamiento claro y un valor asociado.
Es la misma filosofía con la que trabajamos en la Escuela de Envejecimiento Activo, pensada también para quienes no pueden venir de forma presencial o quieren seguir cuidándose desde casa, con una guía clara y acompañamiento.
En el próximo artículo reflexiono sobre el paradigma de la movilidad según pasan los años. Por qué ocurre y cómo abordarlo desde una mirada de envejecimiento activo.
Si al leer esto has pensado en ti… o en alguien a quien quieres.
Si mientras leías este texto has pensado en ti,
o en tu padre, en tu madre o en alguien cercano,
quizá tenga sentido que lo hablemos.
No para convencerte de nada, sino para ver si esta forma de trabajar puede encajar en vuestro momento y en vuestras necesidades.
¿Te ha pasado alguna vez algo parecido?
Si quieres, escríbeme y lo vemos con calma.
Sobre el autor
Dani Puchades
Dani Puchades es un profesional especializado en longevidad y envejecimiento activo, centrado en diseñar programas de entrenamiento físico para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. A lo largo de su carrera, ha desarrollado métodos que promueven la independencia y el bienestar integral en la población senior, integrando ejercicio físico y hábitos saludables para fomentar un envejecimiento más activo y saludable.
Compartir artículo
Más artículos para aprender

No es la edad: es perder confianza en tu cuerpo | Envejecimiento activo.
Sentirte más inseguro al moverte no siempre es cosa de la edad. Una reflexión clara sobre confianza corporal, envejecimiento activo y cómo recuperar seguridad.

Envejecimiento activo: cuando empiezas a pensarte lo que antes hacías sin pensar
No suele haber una caída ni un dolor concreto. Solo un día te descubres yendo con más cuidado. Pensándote dos veces algo que antes hacías sin pensar.
Ese pequeño cambio dice mucho más de lo que parece. Aquí reflexiono sobre ese momento y sobre cómo cuidarse desde una mirada de envejecimiento activo.

Ejercicio y longevidad: sabemos qué hay que hacer… pero nadie explica cómo empezar
En los últimos años, la ciencia ha dejado claro que el ejercicio es clave para envejecer mejor. Fuerza, equilibrio, progresión y adaptación aparecen una y otra vez en estudios y consensos recientes. El problema no es saber qué hay que hacer, sino cómo empezar y cómo llevarlo a la vida real. En este artículo reviso las últimas tendencias en ejercicio y longevidad y explico por qué el verdadero reto del envejecimiento activo no está en la teoría, sino en su aplicación práctica.

Verano activo (II): adaptaciones de la secuencia de ejercicios para seguir progresando.
¿Ya dominas la secuencia de equilibrio del verano activo? En esta segunda parte, mantenemos la misma estructura, pero le añadimos un extra de intención y desafío: movimiento de brazos en la parte estática y juego de velocidades en la parte dinámica. Pequeños cambios que marcan una gran diferencia cuando se trata de prevenir caídas.

Verano activo: una secuencia para mantener ganado
Durante el verano, es fácil desconectar del entrenamiento. Pero tras solo dos semanas sin movernos, empezamos a perder fuerza, equilibrio y coordinación. En este artículo, Dani Puchades propone una secuencia sencilla y eficaz para mantener lo que hemos ganado durante el curso de la Escuela de Envejecimiento Activo. Una rutina de mantenimiento que puedes hacer 2-3 veces por semana, junto a recomendaciones para seguir activo de forma diaria con pequeñas acciones como caminar, nadar o moverse en el agua. Además, se incluyen enlaces a las cuatro secuencias trabajadas durante el curso, por si quieres profundizar más.

Secuencia cuarta: levantarse del suelo con fluidez.
En esta cuarta entrega sobre prevención de caídas hablamos de algo tan importante como poco entrenado: saber levantarse del suelo con fluidez. No solo es una cuestión de fuerza, sino de técnica, confianza y práctica. Si alguna vez te has preguntado “¿y si me caigo, qué hago?”, este artículo es para ti. Te cuento cómo prepararte y qué ejercicios hacer para que, si llega ese momento, sepas reaccionar con seguridad y autonomía.
La comunidad senior es el lugar donde seguimos juntos.
No es un programa. No es una red social. No es un grupo más. Es el espacio que conecta a las personas que no quieren que todo termine cuando acaba una clase.