Prevención de caídas en personas mayores: entender tu cuerpo para protegerte.
Resumen
La prevención de caídas en personas mayores empieza mucho antes de la caída. Empieza en entender cómo funciona el cuerpo y cómo responde ante un imprevisto. En este artículo explicamos por qué nos caemos, cómo actúan los músculos para mantener el equilibrio y qué partes del cuerpo son clave para prevenir caídas. Un punto de partida claro y práctico para mejorar la seguridad, la estabilidad y el envejecimiento activo a partir de los 60 años.
Hola, soy Dani Puchades. Si estás leyendo este artículo, es muy probable que en algún momento te hayas hecho —o alguien te haya hecho por ti— una pregunta muy sencilla y muy importante:
¿por qué nos caemos?. ¿Y qué puedo hacer para evitarlo?.
Puede que hayas tenido una caída.
Puede que hayas tropezado más de lo habitual.
O puede que simplemente quieras entender mejor qué está pasando en tu cuerpo y cómo cuidarlo.
Sea como sea, estás en el lugar adecuado.
Un paso más dentro del camino de la prevención de caídas.
En este blog llevo tiempo hablando de prevención de caídas desde un enfoque muy práctico.
En los últimos artículos hemos trabajado acciones concretas para evitar una caída y saber actuar si ocurre:
– La reactividad y la estabilidad lateral.
– La recuperación tras un desequilibrio frontal.
– La reacción ante un tropiezo.
– Y cómo levantarse del suelo con fluidez.
Cada una de estas secuencias aborda momentos muy concretos del ciclo de las caídas.
Momentos en los que podemos intervenir para reducir el riesgo, evitar consecuencias mayores y, sobre todo, ganar seguridad y confianza en el día a día.
Hasta ahora hemos hablado del antes, del durante y del después de una caída.
Del por qué nos caemos, de cómo evitarlo, de cómo reaccionar cuando está ocurriendo y de qué hacer si acabamos en el suelo.
Ese recorrido era necesario.
Pero ahora toca dar un paso más.
Porque para que todo esto tenga sentido de verdad, hay algo que necesitamos entender mejor:
cómo responde tu cuerpo antes de que la caída ocurra.
Y ahí empieza este nuevo bloque de trabajo.
De hablar de las caídas… a entender cómo responde tu cuerpo.
Entender las caídas no es suficiente si no entendemos qué hace nuestro cuerpo cuando algo falla.
La mayoría de las caídas no ocurren porque la persona haga algo mal.
Ocurren porque el cuerpo no llega a tiempo.
Un resbalón.
Un tropiezo.
Un giro inesperado.
En ese momento no hay tiempo para pensar qué hacer.
El cuerpo responde de forma automática.
Por eso, cuando hablamos de prevención de caídas, no hablamos solo de “tener cuidado”.
Hablamos, sobre todo, de esto:
Tener un cuerpo preparado para reaccionar.
Qué hace tu cuerpo cuando casi te caes.
Cuando ocurre algo inesperado, el cuerpo sigue siempre una misma lógica, aunque no seamos conscientes de ella:
Primero intenta sostenerse.
Si no es suficiente, intenta reaccionar.
Para reaccionar necesita control.
Y si el equilibrio peligra, intenta protegerse.
Todo esto ocurre en décimas de segundo.
Y depende directamente de cómo estén tus músculos y de cómo trabajen entre ellos.
Por eso, si queremos prevenir caídas de verdad, necesitamos empezar por entender el cuerpo como un sistema, no como piezas sueltas.
Los 4 bloques del cuerpo que intervienen en la prevención de caídas.
Para que todo esto sea fácil de entender, he organizado el cuerpo en cuatro grandes bloques.
Este será el mapa que nos va a acompañar durante los próximos meses.
Bloque 1 · La base
Mantenerte estable cuando estás de pie.
Bloque 2 · Reacción
Recuperarte cuando algo se descontrola.
Bloque 3 · Control
Mantener el cuerpo organizado.
Bloque 4 · Protección
Evitar el golpe cuando el equilibrio peligra.
Guía de los artículos que vamos a trabajar.
A partir de este artículo, cada semana iré publicando un nuevo contenido centrado en un músculo concreto, siguiendo siempre la misma estructura.
Bloque 1 · La base
Músculos que trabajan muchas horas al día, incluso cuando no te mueves.
Artículo 1 · El sóleo
Artículo 2 · El glúteo medio
Artículo 3 · Los músculos del pie
Artículo 4 · La estabilidad del tobillo
Bloque 2 · La reacción
Músculos que te ayudan a recuperar el equilibrio cuando algo falla.
Artículo 5 · El glúteo mayor
Artículo 6 · El cuádriceps
Artículo 7 · Los isquiotibiales
Bloque 3 · El control
El centro del cuerpo, donde empieza el equilibrio.
Artículo 8 · El abdomen profundo
Artículo 9 · La espalda y la postura
Aunque solemos pensar que el equilibrio empieza en los pies, en realidad empieza en el centro del cuerpo.
Es ahí donde el cuerpo se organiza, se estabiliza y decide cómo moverse.
Los pies y las piernas ejecutan esa decisión.
Bloque 4 · La protección
Los músculos que te ayudan a agarrarte, apoyarte y evitar el golpe.
Artículo 10 · El dorsal
Artículo 11 · Los hombros
Artículo 12 · El pectoral
Artículo 13 · Antebrazo y mano (agarre)
¿Por qué empezamos por unos músculos y no por otros?
No voy a hablar de todos los músculos a la vez.
Y esto no es casual.
En esta primera fase empezamos por los músculos que:
te sostienen
trabajan muchas horas al día
mantienen el equilibrio sin que lo notes
Otros músculos, como los gemelos o el tibial anterior, también son importantes.
Pero los trabajaremos más adelante, cuando la base esté bien construida.
Primero lo esencial.
Después, lo complementario.
Cómo será cada artículo (y para qué sirve todo esto)
A partir de ahora, cada artículo estará centrado en un músculo concreto y seguirá siempre la misma estructura:
Qué es ese músculo
Dónde se encuentra
Para qué sirve en tu día a día
Por qué es importante para prevenir caídas
En qué situaciones reales entra en acción
Cómo trabajarlo de forma segura
Cada artículo irá acompañado de una ficha visual, para ayudarte a identificar ese músculo y recordar su función.
Pero quiero que tengas algo muy claro:
Conocer los músculos es solo el primer paso.
El siguiente paso es entrenarlos de forma organizada.
Todo este contenido está pensado como la base de una herramienta práctica de prevención real, que permita preparar el cuerpo para responder ante una posible caída.
Un apunte importante sobre la ciencia.
Nada de lo que leerás aquí es casual.
Todo está basado en evidencia científica sobre envejecimiento, fuerza, equilibrio y prevención de caídas, explicada con un lenguaje claro y comprensible.
La ciencia ya lo ha demostrado.
Mi trabajo es ayudarte a entenderla y a aplicarla en tu día a día.
Para terminar
Prevenir caídas no es vivir con miedo.
Es conocer tu cuerpo.
Es entrenarlo con sentido.
Es moverte con más confianza.
Todo este trabajo forma parte del enfoque que utilizo en la Escuela de Envejecimiento Activo y en el Kit de Envejecimiento Activo.
El kit no es más información.
Es una herramienta práctica para ayudarte a organizar tu entrenamiento, saber qué trabajar y mantener un control personal de tu proceso, tanto si entrenas conmigo de forma presencial como si prefieres hacerlo desde casa.
Y si te apetece compartir tu experiencia, hacer preguntas o simplemente leer y escuchar a otras personas que están en este mismo camino, puedes unirte a nuestra comunidad de WhatsApp.
Es un espacio donde comentamos los artículos, resolvemos dudas reales y damos pequeñas ideas para aplicar lo aprendido en el día a día.
Este artículo es el punto de partida.
A partir de aquí, iremos músculo a músculo, con calma y con criterio.
El siguiente paso será el Artículo 1 · El sóleo, el músculo que te mantiene en pie sin que lo notes. (Publicación prevista para la semana que viene)
Sobre el autor
Dani Puchades
Dani Puchades es un profesional especializado en longevidad y envejecimiento activo, centrado en diseñar programas de entrenamiento físico para mejorar la calidad de vida de las personas mayores. A lo largo de su carrera, ha desarrollado métodos que promueven la independencia y el bienestar integral en la población senior, integrando ejercicio físico y hábitos saludables para fomentar un envejecimiento más activo y saludable.
Compartir artículo
Más artículos para aprender

Secuencia tercera: recuperación tras un tropiezo.
Los tropiezos suelen ocurrir cuando el pie se encuentra con un obstáculo inesperado, como un escalón o una alfombra. La clave para evitarlos no está solo en prevenir el desequilibrio, sino también en entrenar a nuestro cuerpo para reaccionar de forma eficaz cuando esto sucede. Hoy exploraremos cómo la ciencia del movimiento nos ayuda a preparar el cuerpo para estas situaciones y compartiré una secuencia de ejercicios que puedes integrar en tu rutina diaria.

Secuencia segunda: recuperación tras un desequilibrio frontal.
Recuperar el equilibrio tras un desequilibrio frontal es una habilidad clave para prevenir caídas y ganar confianza en nuestros movimientos diarios. En este artículo, exploramos cómo entrenar la fuerza, la coordinación y la velocidad de reacción mediante una secuencia de ejercicios prácticos y seguros. Descubre cómo movimientos como el paso frontal con cambio de peso o la inclinación controlada hacia adelante pueden marcar la diferencia en tu estabilidad y bienestar.

Secuencia primera: reactividad y estabilidad lateral para prevenir caídas.
Prevenir caídas no es solo cuestión de suerte; es una habilidad que se entrena. En este artículo, damos inicio a una serie dedicada a secuencias prácticas para mejorar la seguridad y confianza en los movimientos cotidianos. Comenzamos con la secuencia de reactividad y estabilidad lateral, una clave para evitar caídas al movernos hacia los lados. Basándonos en la ciencia, exploramos cómo fortalecer la fuerza y el equilibrio lateral puede prevenir lesiones graves, aumentar la autonomía y fomentar un envejecimiento activo. Let’s go!

Conectarse para vivir mejor: las “excusas” que nos acercan al bienestar en el envejecimiento
En el envejecimiento, mantener el contacto social es tan vital como cuidar el cuerpo. Las relaciones sociales aportan alegría y bienestar, y estudios demuestran que una vida social activa reduce el riesgo de enfermedades como la depresión, la ansiedad y hasta el deterioro cognitivo. En este artículo, exploramos cómo el “efecto comunidad” y las teorías del comportamiento social nos impulsan a cuidarnos mejor. Además, compartimos algunas “excusas” prácticas para conectar: desde un paseo en compañía hasta un voluntariado. En Más Allá de los Años, sabemos que envejecer activamente significa también rodearse de personas que nos aporten felicidad, salud y propósito.

La importancia del NEAT: pequeños movimientos par un envejecimiento activo.
A medida que envejecemos, mantenernos activos es clave para nuestra salud, y el NEAT (Non-Exercise Activity Thermogenesis) nos brinda una manera sencilla de lograrlo. Este concepto se refiere a toda la energía que gastamos en actividades diarias que no son ejercicio formal, como caminar, limpiar o subir escaleras. Estudios recientes revelan que un nivel elevado de NEAT puede mejorar la calidad de vida en personas mayores, reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas y mejorando la movilidad y el bienestar mental. Aumentar el NEAT es fácil y efectivo: basta con añadir pequeños movimientos a lo largo del día para envejecer de manera activa y saludable.

Evitar la pérdida de fuerza: Sarcopenia y claves para mantenerse activo y fuerte.
La sarcopenia es una condición silenciosa pero poderosa que afecta a millones de personas mayores de 65 años. Se caracteriza por una pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, que lleva a un aumento del riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia. Aunque suele atribuirse al envejecimiento, la sarcopenia no es inevitable. Existen factores clave como la falta de actividad física, una dieta baja en proteínas y cambios hormonales que contribuyen a su desarrollo. En este artículo, exploramos qué es, por qué ocurre y cómo afecta a la calidad de vida y la mortalidad de las personas mayores. Además, abordamos los impactos psicológicos y las estrategias recomendadas por la ciencia para prevenirla y combatirla.
La comunidad senior es el lugar donde seguimos juntos.
No es un programa. No es una red social. No es un grupo más. Es el espacio que conecta a las personas que no quieren que todo termine cuando acaba una clase.